La reforma de cualquier estancia de una vivienda implica tomar una serie de decisiones. Los colores, los materiales o los diseños son solo alguno de los elementos que debemos tener en cuenta. En el caso del baño, estas son de especial importancia debido a factores como la humedad. En este artículo te contamos qué tipo de suelo es mejor para el baño y por qué.

Qué tipo de suelo es mejor para el baño

Si ha llegado el momento de renovar el cuarto de baño, uno de los elementos que se deben considerar es el del pavimento. En el mercado es posible encontrar una amplia variedad de propuestas, cada una de ellas con unas características determinadas.

A la hora de decantarse por una en concreto, hay que prestar atención a estas, para asegurar que se adaptarán a los requisitos particulares y a los gustos personales de cada persona. Uno de los errores a evitar en la reforma del baño es el de la elección incorrecta del pavimento, ya que de tener que modificarlo, resulta un trabajo bastante costoso.

Otro factor a destacar es la distribución que se haga de esta estancia. Es conveniente considerar diferentes ideas para reformar el baño, como el lugar donde irá cada pieza, su tamaño o la inclusión de armarios empotrados. De esta manera, será posible calcular los metros cuadrados exactos a cubrir. Teniendo esto claro, te dejamos a continuación distintos tipos de suelo para tu reforma, y en concreto, el del cuarto de baño.

 

1. Cerámica

Los suelos de cerámica son el tipo más popular de pavimento que se elige para el cuarto de baño. Esto se debe a que vienen disponibles en una amplia gama de diseños, cada uno con unas características muy diferentes y una calidad variada. Tanto su grosor como su dureza afectarán a la dificultad del corte durante su colocación, así como a su resistencia al rallado y al desgaste.

Debido a la elevada variedad, suelen buscarse en combinación con los revestimientos de la pared para lograr una estética en particular. Para aquellas viviendas en las que haya mucho tránsito debido al número de personas o con problemas de humedad, los suelos cerámicos son la mejor opción. Además, son bastante sencillos de instalar y su mantenimiento y limpieza no suele dar ningún tipo de problema.

 

2. Piedra natural

La piedra natural es una de las últimas tendencias para el cuarto de baño. Si lo que se busca es un estilo atemporal y elegante, este suelo es la opción indicada. No obstante, hay que tener en cuenta que soportan peor la humedad. Aunque es posible darles un tratamiento impermeabilizante, se eleva el coste de la reforma.

En lo que respecta a su resistencia, esta es muy elevada. Sin embargo, cuentan también con el inconveniente de que hay que verificar el estado del sellado cada pocos años y realizar el mantenimiento con los productos adecuados.

 

3. Madera laminada

En la actualidad, la calidad que presentan los suelos de madera se ha incrementado, y su resistencia a la humedad y al desgaste es mayor. Por lo tanto, son otra opción viable para colocar en el cuarto de baño. Especialmente, si lo que se busca es una atmósfera agradable y acogedora, debido a su calidez. Pero si la principal necesidad es una resistencia elevada, es preferible buscar suelos de cerámica que imiten a la madera. Aunque el efecto final no es el mismo, sí que resultan bastante estéticos.

 

4. Mármol

El mármol y el granito son el tipo de suelo que presenta las mejores características, aunque hay que tener en cuenta que esa calidad se paga, y por ello su precio es bastante más elevado que las opciones anteriores. Eso sí, dan un aspecto lujoso.

 

 

Además del precio en sí, su colocación también resulta más compleja que la de las opciones anteriores. Esto se debe a que se trata de un material muy duro y es necesario contar con las herramientas adecuadas para realizar un buen trabajo. La parte positiva es que se trata de una inversión que durará muchos años.

 

Otros aspectos a valorar

Además del tipo de suelo para el cuarto de baño, hay que prestar atención también a los colores o al tamaño de las baldosas. Por normal general, se utilizan las tonalidades claras ya que contribuyen a la sensación de orden y limpieza, y agrandan los espacios pequeños. No obstante, hoy en día las posibilidades son múltiples y no hay limitaciones.

Por otra parte, las baldosas grandes dan sensación de mayor tamaño, y al contar con menos juntas, se facilita la limpieza del suelo. Y en cuanto a los diseños geométricos o estilo mosaico, resultan muy llamativos, pero también es más fácil cansarse de ellos.

Elegir el tipo de suelo para un baño exige comparar diversas opciones y estudiar sus ventajas e inconvenientes. Puesto que un hogar debe transmitir armonía y tranquilidad, te recomendamos no tomar decisiones con prisa y buscar el asesoramiento de profesionales si fuera necesario.

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